Deformar intencionalmente el cráneo

Modificar artificialmente la estructura del cráneo ha sido una extendida y arcaica costumbre de ciertos colectivos humanos. ¿Es posible que siga practicándose hoy en día?

La antigua costumbre de alterar intencionadamente la forma de los cráneos, fue más extendida de lo que se piensa. Los hallazgos arqueológicos indican que las osamentas en las que se observan vestigios de manipulación del cráneo, han sido ubicadas en los 5 continentes y en distintas épocas. Dichas observaciones han sido sistemáticamente testimoniadas, comenzando por el mismo Hipócrates, pero los restos materiales indican que este tipo de deformación se remonta al Homo Sapiens Arcaico e incluso se han encontrado cráneos artificialmente deformados en osamentas de origen Neanderthal.

Cráneos ubicados en lugares tan dispares como China, Líbano, Tahití, India, Egipto, Rusia, Japón, etc. dan cuenta de una práctica desarrollada en lugares y épocas en que no había posible contacto entre dichas culturas. Se asume que se trata de una tradición nacida en diversos lugares alrededor del mundo, sin transmisión cultural que explique su enorme propagación.

En América, las culturas Azteca, Maya y algunas tribus amazónicas practicaron la manipulación craneal. Es relevante hacer mención de la cultura Paracas, en el actual Perú, la que se destaca por la gran sofisticación de sus técnicas de intervención craneal. En 1576, durante la conquista española, se emitió la primera de muchas disposiciones que prohibían a los indígenas deformar los cráneos de sus hijos, en territorio colonizado.

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Por si le interesa replicar el procedimiento, la deformación craneal se obtenía ejerciendo una importante y persistente presión sobre la cabeza de los niños, desde su nacimiento. El cráneo humano no se encuentra totalmente cerrado al momento de nacer, lo que se suma a cierto nivel de flexibilidad ósea, condiciones que permiten manipular la forma de la cabeza, durante un tiempo indefinido. Las distintas culturas utilizaron tablillas amarradas para darle al cráneo una forma alargada. También se usaron amarras de cuero para darle otras formas a la cabeza (forma aplanada, forma de M, etc.)

Si bien la técnica no se utilizaba para curar males, merece ser inscrita en la historia de los intentos por modificar el comportamiento. Se dice que en muchas culturas, la práctica de deformar cráneos tenía relación con distinguir socialmente a los miembros más destacados de un grupo. Por ejemplo, en el Antiguo Egipto, el alargamiento del cráneo era una práctica típica de los faraones y castas superiores. Se especula que la creencia que fundaba esas tradiciones era que modificar la forma de la cabeza conseguía otorgar a la persona capacidades espirituales elevadas, las que les permitirían regir con autoridad y sapiencia los destinos de sus pueblos.

Pienso que es muy probable que, en las culturas asiduas a estas costumbres, no se otorgara una importancia meramente estética a la transformación de la cabeza, sino que es más probable que dicha práctica se sustentara en creencias mágico-religiosas de real relevancia en el funcionamiento social. No creo que las fuerzas sociales que animan una práctica tan propagada y dificultosa sea el sólo beneficio estético, tal como proponen algunos autores.

Me atrevo a sugerir que la deformación de cráneos (práctica lenta, difícil y bastante riesgosa) hallaría su fundamento en una añoranza por obtener ciertas capacidades o poderes. En muchas culturas las divinidades se representaban mediante figuras antropomorfas de cabezas alargadas (u otras formas), las que se trataban de imitar. Por ejemplo, el sistema faraónico subsistió durante más de 3000 años. Lo anterior supone que los habitantes de Egipto creyeron durante tres milenios en el origen divino de sus líderes, creencia que se sustentaba también en rasgos físicos, como un cráneo aparentemente supra-humano, entre otras cualidades bastante persuasivas.

Es probable que muchos niños con cierta vulnerabilidad previa, hayan enfermado e incluso fallecido debido a éstas prácticas caducas. Sin embargo, es difícil indicar si la modificación radical de la forma del cráneo haya ocasionado cambios en el funcionamiento mental. Menos probable es precisar si dichos cambios psíquicos habrían sido benéficos, tal como se esperaba. En rigor, el volumen craneano no se modifica por la compresión ejercida sobre la cabeza, sin embargo, considero que en un nivel morfológico y sobre todo vascular, podrían eventualmente observarse modificaciones significativas. Quién sabe si dichas alteraciones perjudicaban la salud de los niños o, por el contrario, otorgaban a los sujetos alguna capacidad “visionaria” u optimización de su cognición, tal como creían muchos de quienes sometían los cráneos de sus hijos a enormes y sostenidas fuerzas de compresión.

Al parecer, la única constatación directa consistiría en visitar la República de Vanuatu, en Oceanía, donde en algunas localidades aisladas existen melanesios que aún deforman sus cabezas. Allí persiste la creencia de que las personas con cabezas más alargadas son más inteligentes, de más elevado status y más cercanas al mundo de los espíritus.

Aquí, un documento que verifica aquello (filmado en el año 2004)

Si se evaluara a los dueños de las cabezas más alargadas de Vanuatu y se comprobara, por ejemplo, que existe una mayor inteligencia en ellos, en comparación con otros sujetos al interior de su mismo contexto social, ¿se comprobaría el poder de la deformación de cráneos o el poder de la eficacia simbólica, de la sugestión, del efecto halo y de lo profecía autocumplida al interior de un colectivo humano? Difícil comprobarlo de una forma metodológicamente apropiada.

Sin duda, la deformación artificial de los cráneos es un gran momento en la historia de la locura.

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Referencias:

Germán Manríquez et cols. 2006. “Deformación intencional del cráneo en poblaciones arqueológicas de Arica, Chile: Análisis preliminar de morfometría geométrica con uso de radiografías cráneo-faciales”. Revista de Antropología Chilena. Volumen 38, N°1.

http://en.wikipedia.org/wiki/Artificial_cranial_deformation

http://www.eldoradocolombia.com/deformacion_craneos.html

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